Archive for the ‘recuerdos del pasado cercano o no tanto’ category

La señora de los gatos

14 abril 2010

La historia es así:

Todo barrio que se precie, tiene una anciana señora cuya mayor pasión es coleccionar mininos. Es algo obligatorio, supongo: en un barrio  debe haber, una escuela, una comisaría, una sala de primeros auxilios y una vieja con muchos gatos. Si no la hay el barrio es abandonado y se empieza de nuevo cuando alguien accede a cumplir ese rol.

A mi me gustan los gatos. Quizás en muchos años, cuando envejezca (ejem) ese sea mi futuro. Me pondré un batón, comenzaré a hablar con mis vecinos sobre nietos y extrañas pócimas para combatir la tos (eso va a ser todo un logro, no me gusta mucho hablar con mis vecinos) y dejaré que los gatos se reproduzcan en mi patio.

Por ahora, solo tengo un gato, pero a un par de cuadras de mi hogar, descubrí la casa de la señora de los michis. Debe haber, fácil, quince gatos, de distintos tamaños, edades y colores. Como la casa está de camino al colegio de mi hija, suelo pasar por allí una que otra vez. Obviamente, que mi idea es tomar una foto cuando todos los animalitos estén presentes, pero hay dos problemas:

1) Cada vez que paso y están todos los gatos, no tengo la cámara encima. Si la tengo, cuando apunto la cámara, solo aparecen un par de mininos, y de espalda, como se puede apreciar en la imagen superior. Las fotos que saqué con mi celular fueron desechadas, porque hasta para mi alto nivel de aceptación de fotos de bajísima calidad, son malas.

2) Se me ocurrió pensar que la pobre señora que habita la casa (una señora realmente muy mayor), influenciada por los medios, debe estar convencida de que con la excusa de mirar los gatos, estoy haciendo un trabajo de inteligencia previo a asaltarla y robarle la magra jubilación que debe cobrar. Como están las cosas, temo que un día mi deseo de tomar una foto del frente de su casa sea detenido con un escopetazo.

Igualmente, la misión del fotógrafo de fotos innecesarias no será truncada por una anciana en batón. Seguiré intentando. Hasta que me aburra.

Granizo

22 marzo 2010

Creo que esta foto la tomé hace un par de años. Fue el  típico granizo inesperado que destrozó mis plantas y un par de tejas (lo que en mi casa significa inmediatas goteras seguras; la verdad es que tendría que hacer un techo nuevo, lo que es tan imposible como que me gane la lotería, con cuyo premio haría, de alcanzarme, el techo nuevo de la casa… después de pagar un par de deudas… De hacerlo, ¿saben cómo no sería el techo? de tejas).

Mientras miraba fotos viejas, descubrí que tengo varias de fenómenos climáticos: nubarrones tormentosos, la nevada en Buenos Aires, granizos, etc.

¿Para qué? Digamos que la nieve es un fenómeno extraño en esta zona del mundo, y es atractiva visualmente, las fotos de la nieve se entienden… Pero ¿el granizo? ¿Por qué querría recordar el día que se me hizo bosta (una vez más) el techo?

Imágenes musicales

14 febrero 2010

La debilidad por tomar fotos que no servirán más que para mirarlas incrédulos es hereditaria. Lo comprobé yo cuando acompañé a mi pequeña niña a ver un recital en el Luna Park.

Aquí apreciamos cuando los integrantes de la banda musical The Rasmus, salían al escenario. En ese mismo instante, muchas vocecitas femeninas gritaban el nombre del cantante. Con mi habitual suerte, yo sufría un terrible dolor de cabeza (en serio) y mientras intentaba no perder de vista a mi pequeña niña, que muy emocionada saltaba a mi lado, también actuaba como fotógrafa, tal como le había prometido.

Más adelante en el recital, mi niña consiguió acercarse al escenario y tomó algunas fotos de mejor calidad. Yo arrastré hasta un asiento mis 36 años y me quedé quieta, tomando aspirinas con la coca cola diluída que venden en los recitales. No sirve para drogarse, eso seguro. Ni para el dolor de cabeza tampoco.

Fuego en el cielo

6 febrero 2010

De entre todas las fotos ridículas que suelo tomar (el teléfono celular con cámara de fotos es una aberración para gente como yo que cree que todo lo que pasa merece ser guardado de alguna forma), esta es la que viene ganando el premio a la fotografía más pavota jamás tomada.

Las fiestas son un período difícil. Las familias se reúnen, los que se llevan bien y los que se llevan mal. Es obligatorio estar felices. Hay mucha comida, demasiada. Mucha bebida (esto a veces es necesario para soportar a los familiares y el tener que estar sí o sí felices) y ¿qué hay en el cielo? Sí, fuegos artificiales.

¿No se ven hermosos en la foto??

Amarga cosecha

4 febrero 2010

Crecieron tímidamente en mi jardín: una planta de tomates, y una de morrón.

Asomaron las flores, luego unos pequeños frutos, que decidieron secarse.

Hasta ahora, lo que se ve en la foto es la totalidad de la cosecha. Por el momento he decidido no abandonar mi trabajo para dedicarme a la actividad agropecuaria.

¿Esto será la venganza de la naturaleza por no ir a las marchas a favor del campo hace unos años?

Recuerdos del pasado (o sea, hace un par de meses)

1 febrero 2010

La gripe HVZSDET2012 (o algo así), nos atacó el invierno pasado promoviendo el uso indiscriminado de barbijos para intentar salvar nuestras vidas. Aquí vemos a mi hija sugiriendo el uso correcto del barbijo mientras se toma un café.